He intentado estudiar el caso que nos ocupa durante varios años, y el resultado del mismo no sería capaz de publicarlo....bueno si.
...con la alimentación hemos topado...que si es mejor tres comidas al día, que si ahora mejor cinco, que si el ayuno, que si la proteína, que si el vegetal, la chia,...
...y que pasa con los que comemos cuando tenemos hambre, que! para estos que hay!
El estudio pretende analizar a personas humanas normales de la anterior normalidad, de las de toda la vida. De esas personas que duermen cuando tienen sueño, comen cuando tienen hambre, y así hasta el final. Se podría decir que es a demanda, como cuando eres chico. Con el inconveniente de que la fuerza de voluntad la tienes que poner tu, o sea, tienes que querer.
Pienso que es muy importante tener el corazón sano y cuidarlo para que el resto esté bien, pero luego sigo pensando que el estómago necesita lo mismo, los riñones igual y es un todo. Por lo que creo que lo primero que hay que tener bien es el coco, para poder plantearte el tener sano el resto, vamos que no tiene que darte igual.
Existe relación directa entre todas las partes de nuestro organismo que ayudan y complementan sensiblemente al resto. Cuidar tu corazón puede ser tan sencillo como estar pendiente de lo que comes, cuidar el estómago puede ser tan sencillo como estar pendiente de lo que haces, etc.
En mi caso y como ejemplo de muestra de la investigación, he detectado que antes de llevarme cualquier alimento a la boca, me ayuda mucho beber dos vasos de agua.
Yo hago normalmente cinco comidas al día; por necesidades fisiológicas, horarios, conciliación, trabajo, y demás. No es mejor ni peor, es mi biorritmo.
Me despierto y desayuno, dos vasos, almuerzo, dos vasos, como, dos vasos, y así todos los días. Y si, si altero los horarios de las comidas, también bebo dos vasos antes de empezar. Procuro recordar y automatizar beber antes de cualquier otra cosa.
Con esto te garantizas dos litros y medio diarios. Mientras trabajas, te debe apetece el beber, antes de hacer deporte y mientras lo haces, tienes que beber. Tienes que conseguir que sea una rutina, ademas de una necesidad.
Suelo hacerme al menos dos analíticas al año, y se puede demostrar la relación directa entre la cantidad de agua que ingiero y los resultados obtenidos.
Hay que añadir que mi alimentación queda muy lejos de una dieta orientada hacia el deporte. Yo hago una dieta alimentaria normal, basada en la comida natural y del tiempo, con las cantidades normales de un plato normal, sin complementos, ayudas, ni bioelementos.
Comida de comer, de lo que haya de menú ese día, solo que bebo dos vasos de agua antes. Durante la comida, bebo lo que necesite, no le pongo horario, ni cantidad el resto del día.
Decir que tenemos la suerte de poder beber agua del grifo, casi en cualquier grifo. Nada de tipos de agua, ni marcas.
No he visto estudios que demuestren nada beneficioso al respecto, ni en contra, Quiero compartir esta rutina porque a mi me va muy bien. Creo que no se ha dicho, y si se ha hecho, no lo suficiente.
Tenemos que difundir mas las fortalezas alimentarias de las que gozamos, disfrutar y ponerlas en valor.
Y lo más importante, sigo pensándolo.